Reserva de Familia

Hace más de 150 años, Luis Pereira decidió reservar para su familia uno
de sus mejores hallazgos: un vino de características excepcionales cuyos secretos pasarían a resguardarse bajo tierra.

En 1889, los paladares más exigentes del viejo continente lo degustaron y premiaron con las máximas distinciones, convirtiéndose así en el primer vino chileno galardonado a nivel internacional.

Una herencia centenaria que se ha mantenido viva con alma de familia.